Monday, March 9, 2009

Lo único que nos cabe

Kafka nació ocho años después de Rilke y murió dos años antes que él. Rilke contiene, por lo tanto, a Kafka. El por lo tanto sobra pero he decidido escribir a lo loco. Estuvo embarazado de él y se le murió en los brazos. Si Rilke cupiera dentro de un puño, este también contendría a Kafka. Imagínate abrir tu mano y encontrártelos ahí dentro, uno mirando elevado a los límites de la eternidad, y el otro contraído, fijándose en los pliegues de la mano, encontrando en ellos oráculos sobre los que debaten unos señores sin ningún interés en ser descritos ni en pertenecer. Preso de una calma incontrolable el uno, e invisible el otro dentro de una noche que jamás es noche suficiente, no nos cabe ya sino desmoronarnos.